La imprenta es un ejército de veintiséis soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo.
Nunca se debe mirar a una persona que duerme. Es como sí abriéramos una carta que no ha sido dirigida a nosotros.
Exposición, crítica y apreciación son labores de mentes de segunda fila.
Bien mirados, todos nos ocultamos, completamente desnudos, en los vestidos que usamos.
Construye tu cabaña en el valle, pero nunca lo hagas en la cima.