El sol brilla en todas partes, pero algunos no ven más que sus sombras.
Sin duda, no hay cacería como la caza de hombres y aquellos que han cazado hombres armados durante el suficiente tiempo y les ha gustado, en realidad nunca se interesarán por nada más.
Quédate siempre detrás del hombre que dispara y delante del hombre que está cagando. Así estás a salvo de las balas y de la mierda.
Al oír un eco muchos creen que el sonido proviene de él.
Son distintas la aguas que cubren a los que entran al mismo río.