Imperfecto como soy, comencé con hombres y mujeres imperfectos, por un océano sin rutas.
El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla.
Los grilletes de oro son mucho peor que los de hierro.
¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser ya ninguna otra cosa; y ciertamente tampoco un defensor del escepticismo sistemático.