Ah, !el eterno femenino!, decía aquel señor cuya mujer nunca acababa de morirse.
¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante: ¿Habrá mujeres allí?
Como individuo, la mujer es un ser endeble y defectuoso.
La mujer no es más que el hombre imperfecto.
No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante.