Las mujeres no advierten lo que hacemos por ellas; no notan sino lo que dejamos de hacer.
Sin la mujer, la vida es pura prosa.
A cualquier mujer le gustaría ser fiel. Lo difícil es hallar el hombre a quien serle fiel.
La mujer, sólo el diablo sabe lo que es; yo no lo sé en absoluto.
La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.