Hay tantas mujeres bellas, pero no hay perfectas.
La amistad entre dos mujeres comienza o acaba por ser un complot contra una tercera.
La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil.
Lo que hace que la mayoría de las mujeres sean tan poco sensibles a la amistad es que la encuentran insípida luego de haber probado el gusto del amor.