Desde que el hombre existe ha habido música. Pero también los animales, los átomos y las estrellas hacen música.
No basta con oír la música; además hay que verla.
En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco.
El arte de dirigir consiste en saber cuando hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.
La música es el verdadero lenguaje universal.