La naturaleza se basta así misma; por esto vence con lo menos y con lo seguro, las demasías de la esperanza.
Lo que es contrario a la naturaleza no es bello.
El gran libro de la naturaleza está escrito en símbolos matemáticos.
Ni la sociedad, ni el hombre, ni ninguna otra cosa deben sobrepasar para ser buenos los límites establecidos por la naturaleza.
En la naturaleza del hombre encontramos tres causas principales de querella: la competencia, la difidencia y la gloria.