Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira.
La necedad es la madre de todos los males.
No hay cosa más difícil, bien mirado, que conocer a un necio si es callado.
Una necedad, aunque la repitan millones de bocas, no dejan de ser una necedad.
No es necio el que hace la necedad, sino el que, hecha, no la sabe encubrir.