La ociosidad camina con lentitud, por eso todos los vicios la alcanzan.
El ocio representará el problema más acuciante, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí mismo.
La ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo.
La ociosidad es la madre de todos los vicios.
Una vida ociosa es una muerte anticipada.