No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores.
Pasión más viva que la amistad es el odio.
Odiar es un despilfarro del corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
El odio es la cólera de los débiles.
Nunca he odiado a un hombre tanto como para devolverle sus diamantes.