Mucho más que los intereses es el orgullo quien nos divide.
El orgullo es una forma de egoísmo.
Entre todos los vestidos que yo he visto poner al orgullo, el que mas me subleva es el de la humildad.
En la mujer, el orgullo es a menudo el móvil del amor.
El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.