Aquel que dice cuanto piensa, piensa muy poco lo que dice.
Colectividad que no sabe pensar, no puede vivir.
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.
Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.