La perfección se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.
Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas. La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre.
Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sí mismos.
El hombre todo lo perfecciona en torno suyo; lo que no hace es perfeccionarse a sí mismo.
La mujer perfecta es un tipo humano superior al varón perfecto, pero también es un ejemplar mucho más raro.