Todos quieren ser amos y ninguno el dueño de sí mismo.
Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra.
Nunca he podido concebir cómo un ser racional podría perseguir la felicidad ejerciendo el poder sobre otros.
En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él.