Frases por Email
La mejor forma de cumplir con la palabra empeñada es no darla jamás.
Las muchas promesas disminuyen la confianza.
Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado.
Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo.
Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir.