En la prosperidad es muy fácil encontrar amigos, en la adversidad no hay nada más difícil.
Un Estado próspero honra a los dioses.
Vigilando, laborando y meditando todas las cosas prosperan.
Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.
En la prosperidad nuestros amigos nos conocen, en la adversidad los conocemos a ellos.