Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón.
El hombre es un animal racional, pero no un animal razonable.
Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón.
Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.
El hombre que pretende obrar guiado sólo por la razón esta condenado a obrar muy raramente.