La Biblia enseña a amar a nuestros enemigos como si fueran nuestros amigos, posiblemente porque son los mismos.
Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.
Tenemos bastante religión como para odiarnos, pero no suficiente como para amarnos.
Amo a todas las religiones, pero estoy enamorada de la mía.
Jesús es mi Dios, Jesús es mi Esposo, Jesús es mi Vida, Jesús es mi único Amor, Jesús es todo mi ser, Jesús es mi todo.