Las revoluciones no se hacen por menudencias, pero nacen por menudencias.
Las revoluciones se producen en los callejones sin salida.
No puede haber una revolución total sino una revolución permanente. Como el amor, es el goce fundamental de la vida.
Los autores de revoluciones no pueden sufrir que otros las hagan después de ellos.
Imputar la revolución a los hombres es imputar la marea a las olas.