Los ricos tienen más dinero, y los pobres, más niños.
El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
Un rico es diferente al que no lo es: tiene más dinero.
Si estás bueno del estomago, y no te duele ningún costado y puedes andar con tus pies, ninguna otra cosa mejor te podrán añadir todas las riquezas de los reyes.
Es locura manifiesta vivir precariamente para poder morir rico.