No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.
Sacar provecho de un buen consejo exige más sabiduría que darlo.
Saber para prever, a fin de poder.