No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.
El cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros.
El hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo.
El hombre no es más que un omnívoro que viste pantalones.
El hombre no ha sabido organizar un mundo para sí mismo y es un extraño en el mundo que él mismo ha creado.