El mareo es al espacio lo que la impaciencia al tiempo.
Quien no tiene nada individual de qué envanecerse se envanece de haber nacido aquí o allí.
Este día que tanto temes por ser el último, es la aurora del día eterno.
El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.
Merece salir engañado el que al hacer un beneficio, cuente con la recompensa.