Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana.
Las verdaderas columnas de la sociedad son la verdad y la libertad.
En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
La sociedad liberal se paralizará si deja de ser autocrítica.
La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.