La sociedad no debe exigir nada de aquel que no espera nada de ella.
Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.
El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.
Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
Toda actividad humana transcurre dentro de la sociedad, sin que pueda nadie sustraerse a su influjo.