No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya.
El tiempo es una cierta parte de la eternidad.
Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.
No es el tiempo el que nos falta. Somos nosotros quienes le faltamos a él.
El tiempo es un gran maestro que arregla muchas cosas.