Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.
La tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene sus limites, la tontería no.
También hay tonterías elegantes como hay tontos bien vestidos.
Es un error creer que uno está rodeado de tontos, aunque sea verdad.
Ningún tonto se queja de serlo; no les debe ir tan mal.