Obró mucho el que nada dejó para mañana.
No aprovechan los trabajos si no han de enseñarnos algo.
No es el trabajo lo que envilece, sino la ociocidad.
El placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga.
Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario.