Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo.
El trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo.
Sólo los necios se encuentran satisfechos y confiados con la calidad de su trabajo.
Algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado.
Días de trabajo, únicos días en los que he vivido.