Si viéramos realmente el Universo, tal vez lo entenderíamos.
La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo.
Nada perece en el Universo; todo cuanto acontece en él no pasa de meras transformaciones.
Para hacer una tarta de manzana primero tienes que crear un universo.
El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: es indiferente.