El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan todas las cosas y obstáculos que quieran destruirlas y se interpongan en su camino.
El verdadero valor consiste en prever todos los peligros y despreciarlos cuando llegan a hacerse inevitables.
Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.
El verdadero valor consiste en hacer uno sin testigos lo que sería capaz de hacer ante todo el mundo.
Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre.