El valor es hijo de la prudencia, no de la temeridad.
Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente.
Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor.