No ha de ser dichoso el joven, sino el viejo que ha vivido una hermosa vida.
Cuando llegamos a viejos los pequeños hábitos se vuelven grandes tiranías.
La vejez conduce a una tranquilidad indiferente que asegura la paz interior y exterior.
El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.
La edad también tiene ventajas muy saludables, se derrama mucho del alcohol que nos gustaría beber.