Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.
Nunca son tan peligrosos los hombres como cuando se vengan de los crímenes que ellos han cometido.
El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele.
Usar de venganza con el más fuerte es locura, con el igual es peligroso, y con el inferior es vileza.
En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.