Si quieres viajar hacia las estrellas, no busques compañía.
Un viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra. Aprovechémoslo.
Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad.
Viajar es una buena forma de aprender y de superar miedos.
No se viaja para ir a ninguna parte, sino para ir.