Los hombres que tienen los mismos vicios se sostienen mutuamente.
Si todos los años extirparamos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos.
No se desprecia a todos los que tienen vicios, pero sí a los que no tienen ninguna virtud.
Ha sido mi experiencia que gente que no tiene vicios tiene muy pocas virtudes.
La carencia de vicios añade muy poco a la virtud.