Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.
Vivir es lo más raro de este mundo, pues la mayor parte de los hombres no hacemos otra cosa que existir.
Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte.
La vida es simplemente un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos.
Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.