La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas.
La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida
¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?.
Los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido: la amabilidad, la belleza y la verdad.