Vivimos bajo el mismo techo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.
Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir.
En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.
Vive dentro de ti mismo y verás cuán corta es tu riqueza.
Yo podría ser el último paria de mi reino, un leproso abandonado por todos, sin recuerdo y sin esperanza de goce alguno, y aún quisiera vivir.