Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente.
Hay mucho que saber, y es poco el vivir, y no se vive si no se sabe.
El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.